Fénix Estudios

Fénix no tiene que ver con volver a la vida después de la muerte, ni siquiera con cenizas de algo que pudo ser mejor. Fénix son principios y finales; y todo comienza con algo que acaba.

La manera de hacer música ha cambiado para todos. Cuando todavía era un niño construí un estudio que se llamaba Caramelo y que estaba repleto de equipo analógico, una mesa Neve, outboard y un sistema de grabación donde el centro de todo era una mesa analógica como las que mezclaban a todos mis ídolos; y fue genial.

No me cuesta reconocer que para mi las cosas han cambiado y van a hacerlo cada vez más. Tú marcas la diferencia cuando una canción llega a miles de personas y no, en serio, no son los 64 faders analógicos los culpables.

¿Qué necesita un músico para hacer un disco?

Y entonces, si ya todo el mundo tiene un equipo digital en casa, ¿qué necesita un músico para hacer un disco? ¿Por qué un estudio?

Y por eso Fénix es un lugar así: equipo digital y analógico con mis cacharros Neve, Telefunken, Manley, Digital Audio Denmark de siempre (ya sabéis… ) donde puedes aislarte y convivir con quien estás haciendo tu música. Lo que vivimos mientras hacemos una canción la marca para siempre. No es un estudio para reservar una sesión de guitarras, es el sitio donde haré mis producciones con mis bandas, artistas y amigos. Con un equipo de primera línea y las personas que quiero.

Y esto es Fénix Estudios...

Hay algo de lo que estoy muy seguro: no deberíamos hacer arte en oficinas donde el centro de todo sean números y aparatos, en la música lo importante siempre son y serán sus personas.

“El cantautor y su computadora,
El pastor y su afeitadora,
(…)
La maquina la hace el hombre…
Y es lo que el hombre hace con ella.”

Jorge Drexler

Dormitorio Principal Fénix Estudios Valencia